La inseminación
artificial es una técnica simple y la primera alternativa para las
mujeres que tienen dificultades para quedar embarazada de manera natural. Es,
por lo tanto, el método de fertilización asistida más utilizado. Consiste en
depositar el semen del hombre en el tracto reproductor femenino, en general en
el interior de la cavidad uterina, para ayudar a que el óvulo y los
espermatozoides se junten y logren la fecundación.

La
inseminación artificial está indicada en
casos de infertilidad masculina leve como teratozoospermia, astenospermia y/o
oligozoospermia leve o cuando se presentan dificultades para mantener
relaciones sexuales completas. También cuando hay problemas femeninos como
alteración en el ciclo ovárico, endometriosis leve o anomalías en el cuello
cervicouterino. Se utiliza como tratamiento de
reproducción asistida para las mujeres que presentan dificultades a la hora de
conseguir el embarazo. También puede ocurrir que se combinen problemas
tanto en el hombre como en la mujer o todo lo contrario, que todo está aparentemente
correcto pero no se consigue el embarazo natural. Este último caso se denomina esterilidad de origen desconocido y la primera
actuación es la inseminación artificial.
Pasos a seguir
para la Inseminación Artificial
Desde el punto de vista técnico, es un proceso sencillo
que se realiza en la consulta ginecológica sin necesidad de anestesia y en
pocos minutos. Incluye principalmente estos cuatro procedimientos:
·
Leve estimulación ovárica de la mujer
·
Capacitación del semen
·
Inseminación propiamente dicha
·
Preparación endometrial
Aunque generalmente la deposición del semen se
realiza en el útero (inseminación artificial intrauterina),
en función del lugar donde se deje el semen podemos distinguir cuatro técnicas: inseminación artificial intratubárica, intravaginal,
intracervical o intrafolicular.
Al contrario de lo que pueda parecer, la
inseminación artificial se ha empleado desde el siglo XV con diversos
experimentos en animales para conocer cómo se perpetuaban las especies y cuál
era el mecanismo de fecundación. La primera inseminación artificial en humanos
se realizó en 1790, por lo que esta técnica cuenta con una gran tradición y a
lo largo de los años se ha ido mejorando hasta conseguir un proceso altamente
eficiente.